Costa occidental o costa oriental de Asturias
Cuando alguien decide viajar a Asturias suele hacerse la misma pregunta: ¿qué zona merece más la pena?.
La respuesta no es sencilla porque Asturias no es un destino uniforme. Aunque comparte una identidad común, recorrer su costa de este a oeste supone descubrir paisajes, pueblos y formas de viajar muy diferentes.
Elegir entre la costa oriental y la costa occidental no significa decidir cuál es mejor, sino comprender qué experiencia buscas. Hay quien prefiere pequeñas villas marineras junto a los Picos de Europa, mientras que otros disfrutan de playas abiertas, acantilados salvajes y una sensación de aislamiento difícil de encontrar en otros lugares de España.
Si estás organizando una escapada, esta guía te ayudará a entender las diferencias entre ambas zonas para que puedas planificar un viaje adaptado a tus intereses.
La geografía marca la personalidad de cada costa
La primera diferencia aparece en el propio paisaje.
En el oriente asturiano las montañas parecen acercarse al mar. En pocos kilómetros es posible desayunar junto a una playa, recorrer un bosque por la mañana y terminar el día contemplando los Picos de Europa.
La costa occidental, en cambio, transmite una sensación de amplitud. Los acantilados son más extensos, los espacios naturales parecen más abiertos y muchos pueblos mantienen un ambiente especialmente tranquilo incluso durante la temporada alta.
Esta diferencia condiciona también la forma de recorrer cada territorio.
Mientras el oriente invita a combinar numerosas visitas en una misma jornada gracias a las cortas distancias entre localidades, el occidente propone viajes más pausados, con menos prisas y mayor contacto con la naturaleza.
Las playas: dos formas distintas de entender el Cantábrico
Si hay un elemento que diferencia claramente ambas zonas es el litoral.
La costa oriental
Las playas del oriente suelen estar protegidas por acantilados de roca caliza y rodeadas de praderas verdes que llegan prácticamente hasta la arena.
Muchas presentan formas de concha, aguas relativamente tranquilas durante el verano y accesos cómodos para familias.
Entre las más conocidas destacan Torimbia, Toró, Cuevas del Mar, Gulpiyuri o Poo, aunque existen numerosas calas menos conocidas que conservan un carácter mucho más tranquilo.
También es frecuente encontrar bufones, formaciones geológicas donde el mar expulsa agua y aire a presión durante los temporales, un fenómeno muy característico del concejo de Llanes.
La costa occidental
En el occidente predominan playas más abiertas y salvajes.
Lugares como Penarronda, Frexulfe, Barayo o Porcía ofrecen una sensación de naturaleza prácticamente intacta.
En muchos casos es necesario caminar algunos minutos para acceder a ellas, lo que reduce considerablemente la afluencia de visitantes.
Son playas ideales para quienes disfrutan observando aves, recorriendo senderos costeros o simplemente buscando tranquilidad.
Los pueblos: tradición marinera con matices diferentes
Ambas zonas conservan magníficos pueblos costeros, aunque presentan personalidades distintas.
En el oriente destacan localidades como Llanes, Ribadesella o Lastres, donde el patrimonio histórico convive con una intensa actividad turística y cultural.
Son pueblos que ofrecen una amplia oferta gastronómica, comercios, rutas urbanas y una agenda de actividades durante buena parte del año.
El occidente apuesta por un turismo más pausado.
Cudillero, Luarca, Puerto de Vega o Tapia de Casariego mantienen un fuerte vínculo con la pesca y ofrecen un ambiente especialmente agradable para quienes buscan escapar de las grandes concentraciones de visitantes.
No se trata de elegir entre unos u otros, sino de decidir qué ritmo de viaje prefieres.
Naturaleza: dos paisajes muy diferentes
Uno de los grandes privilegios de Asturias es que nunca hay que recorrer demasiados kilómetros para cambiar completamente de paisaje.
En el oriente, la cercanía de los Picos de Europa convierte la montaña en una presencia constante.
Rutas como la del Cares, los Lagos de Covadonga o el entorno de Bulnes permiten combinar mar y alta montaña durante una misma escapada.
En el occidente predominan los grandes bosques, las sierras de menor altitud y espacios protegidos como la Reserva Natural de Barayo o el Parque Natural de las Fuentes del Narcea.
El resultado es una naturaleza diferente, menos abrupta pero igualmente espectacular.
Gastronomía: una identidad común con productos propios
Toda Asturias presume de una cocina profundamente ligada al territorio, aunque cada zona aporta sus especialidades.
En el oriente es habitual encontrar una gran presencia de quesos como el Cabrales o el Gamonéu, carnes de montaña, pescados del Cantábrico y una amplia tradición sidrera.
La proximidad entre costa e interior favorece cartas muy variadas donde conviven mariscos, fabes, caza y productos de huerta.
El occidente, por su parte, destaca por la excelente calidad de sus pescados, el pulpo, los embutidos tradicionales y algunos de los mejores productos de la huerta asturiana.
En ambos casos merece la pena alejarse de los restaurantes más turísticos y preguntar a la población local dónde suelen comer ellos.
Esa recomendación suele convertirse en uno de los mejores recuerdos del viaje.
¿Qué zona resulta más cómoda para recorrer?
Este aspecto suele pasar desapercibido al planificar unas vacaciones.
El oriente concentra numerosos puntos de interés a escasa distancia entre sí.
Desde Villahormes es posible visitar Llanes, Ribadesella, Lastres, Nueva, Porrúa o Cangas de Onís realizando trayectos relativamente cortos.
Esto permite aprovechar mejor cada jornada y reducir el tiempo dedicado al coche.
En el occidente las distancias también son razonables, pero los desplazamientos suelen ser algo más largos y las carreteras invitan a viajar sin prisas.
Quienes disfrutan conduciendo por paisajes costeros probablemente encuentren aquí una experiencia especialmente atractiva.
¿Cuál es la mejor opción para una primera visita a Asturias?
Si es la primera vez que viajas a Asturias, el oriente suele ofrecer una combinación especialmente completa.
En pocos días puedes descubrir playas, pueblos marineros, rutas de montaña, cuevas prehistóricas, gastronomía, patrimonio histórico y algunos de los paisajes más emblemáticos de la comunidad.
Además, la excelente comunicación entre localidades facilita diseñar un itinerario variado sin necesidad de cambiar constantemente de alojamiento.
Eso explica que muchos viajeros elijan esta zona como primer contacto con Asturias y posteriormente regresen para explorar el occidente con mayor tranquilidad.
La importancia de elegir bien el alojamiento
Más allá de decidir entre oriente u occidente, existe otro factor que influye directamente en la calidad del viaje: la ubicación del alojamiento.
Escoger un lugar bien comunicado evita pasar horas en carretera y permite dedicar más tiempo a disfrutar del destino.
En este sentido, alojarse en una zona como Villahormes ofrece una ventaja estratégica.
Desde aquí es sencillo organizar excursiones hacia Llanes, Ribadesella, Lastres, los Lagos de Covadonga o los Picos de Europa, regresando cada tarde a un entorno tranquilo rodeado de naturaleza.
No se trata únicamente de dormir cerca de los lugares que quieres visitar, sino de convertir el alojamiento en parte de la experiencia del viaje.
Entonces… ¿oriente u occidente?
La realidad es que no existe una respuesta universal.
Si buscas una escapada con una gran variedad de paisajes, pueblos con encanto, playas muy diferentes entre sí y la posibilidad de combinar costa y montaña en un mismo día, el oriente asturiano es una apuesta difícil de superar.
Muchos viajeros llegan pensando que visitarán una sola zona y terminan planificando su siguiente escapada antes de regresar a casa.
Porque esa es una de las mayores virtudes del Principado: siempre queda un pueblo por descubrir, un sendero por recorrer o un mirador desde el que contemplar el Cantábrico con una perspectiva completamente nueva.
Si quieres comenzar tu viaje por una de las zonas más completas y variadas de Asturias, nuestra casa La Llosa de Villahormes es un excelente punto de partida para descubrir el oriente asturiano con calma, disfrutar de la naturaleza y recorrer algunos de los paisajes más espectaculares del norte de España
